Tranquila algún día nos volveremos a encontrar en el corazón de la estupidez, mientras seguiré viviendo en la anhedonia de tus besos y sólo sentiré que debo reprimir mi conciencia para seguir viviendo en el letargo de tus labios.-
Lo acato, soy uno de esos personajes de ficción que le reza a la virgen para descubrir su verdadero yo, un super mario bros, un simple y desleal siervo de la manera tan estúpida de resucitarme, sigo meándome en el cáliz de los extintos que es la esperanza de los malditos... Porque el verso requiere de universo.
Desnudos frente al San Juan polar
Mi corazón construyó el campamento base a 8000 pies de altura, cuando el invierno era sólo el filo del lomo que arrancaba de tu piel para comerte y sobrevivir, hicimos de las lágrimas ventanas de carpintería barata para poder ver el sufrimiento que había en los demás y nos lavamos los ojos con pólvora para estallar al mirarnos en esta noche de San Juan polar.
Desnúdate, necesito que me abraces apreta hasta que me estalle la cabeza y pon una sandia en su lugar, coge un bate y luego batéala para que explote y te llenes de rojo y pepitas te aconsejo que no te eches rimel.
Desnúdate, necesito que me abraces apreta hasta que me estalle la cabeza y pon una sandia en su lugar, coge un bate y luego batéala para que explote y te llenes de rojo y pepitas te aconsejo que no te eches rimel.
Labios de garganta
No puedo decirte nada más porque el infinito no necesita palabras, llevamos el eje tatuado en la piel, piel muerta sobre perro muerto. No es remoto el sentimiento, me remonto al ser para atornillar tu soledad a mi cremallera del pantalón, agonízame, es todo lo que puedo ofrecerte, lágrimas de estallido para hacerte volver por el camino vivido, te dejo mis lágrimas como migajas de pan engullidas por cuervos para hacerte perder como Hansel y Gretel, no vuelvas, es más… te necesito, eres perfecta pero lo ártico muere en esta noche anecoica.
La muerte puede ser el mejor revólver para acariciarte
Mis labios no saben llorar, el sometimiento es una buena opción cuando las luces de la ciudad sangran, mi corazón cruje como un castillo encantado cuando te ve oscilar de wonderland a deathland, miedo me das, tengo sed de ascuas, es lo que nos han enseñado nena, es lo que quiero. Dedos de gorrión muerto que introducen los diamantes en mi garganta para ahogarme, lapídame con lingotes de oro y desparrama mi sangre de platino sobre el musgo y los líquenes, córtame los brazos con los negativos fotográficos de tu alma.
Los ganchos donde sujetábamos las poleas para mover el mundo
A veces necesito apoyarme en el símbolo de lo que soy para seguir adelante, creo que rendirse es positivo, de nada sirve luchar si no crees en la guerra, a veces estar sumergido en sueños es como estar hundido en medio del fondo de un océano allí abajo, sin luz y con toda la presión de todo ese mar de sueños que te hacen estallar, no creo que le deba nada al mundo más que vivir como yo únicamente se, como me han enseñado, con la corteza cerebral abierta de par en par para que la chupes y notes el hierro en tu lengua.
Es como volver a tener los primeros besos de abolición, y seguir viviendo en el valle en la grieta en forma de araña del cristal de tus gafas rotas por culpa de la cuerda de ahorcar, el amor es el verdugo que te la puso en el cuello y el que abrió la trampilla para que cayeras, fue quien observó tus espasmos, el que te recogió, el que te lanzó a la fosa y el que lloró por ti, cuida de él no todos los día se puede morir por el amor de tu vida, no todos los días se encuentran los límites del perdón.
Es como volver a tener los primeros besos de abolición, y seguir viviendo en el valle en la grieta en forma de araña del cristal de tus gafas rotas por culpa de la cuerda de ahorcar, el amor es el verdugo que te la puso en el cuello y el que abrió la trampilla para que cayeras, fue quien observó tus espasmos, el que te recogió, el que te lanzó a la fosa y el que lloró por ti, cuida de él no todos los día se puede morir por el amor de tu vida, no todos los días se encuentran los límites del perdón.
Carne macabra mutilada de amor
La ventilación se lleva los espíritus de paz que enterramos junto al hacha de guerra en el jardín, allí siguen custodiados por dos enanos de escayola decapitados por musgo impoluto.
Nunca supe de que huir, nunca fui el gran Houdini, nunca supe como esquivar tu ancla en forma de anzuelo y tragué el pez y morí dentro.
Y allí dentro los embriones de tu mente me mantienen atado a los radios de tu bicicleta, mientras giran, atado como si fuera Ulises en el mástil oyendo a las sirenas, la paciencia es la constructora del puente colgante que no se cruzar, del que no se salir, el canto de los pájaros son sólo laberintos en llamas, es la hora de sentir tus cenizas como lluvia ácida sobre mi piel, de dejarme morir en carne viva contigo, esta es nuestra manera de amarnos, este es el eterno final californiano, depuremos responsabilidades a nuestra simbiosis de odio.
Y allí dentro los embriones de tu mente me mantienen atado a los radios de tu bicicleta, mientras giran, atado como si fuera Ulises en el mástil oyendo a las sirenas, la paciencia es la constructora del puente colgante que no se cruzar, del que no se salir, el canto de los pájaros son sólo laberintos en llamas, es la hora de sentir tus cenizas como lluvia ácida sobre mi piel, de dejarme morir en carne viva contigo, esta es nuestra manera de amarnos, este es el eterno final californiano, depuremos responsabilidades a nuestra simbiosis de odio.
Aquí donde las arañas tejen suspiros
Aquí donde las arañas tejen suspiros, aquí donde el principio es un cuento a medio acabar, pidió consonantismo, me pareces tan brillante, las luciérnagas ya han tejido el nido de burbujas de jabón soplando por el agujerito de la aguja de coser, descuido tu pensamiento para volverte a cultivar en mis folículos, tengo prisa, seré educado, Dios hoy no está de buenas conmigo, llego tarde de la lejanía, me gustan las cargas policiales de tu corazón, el tren descarriló sobre tus costillas hay cuerpos mutilados en tu espalda, créeme no soy tan sexy como mi descuidado pelo, aún puedo arroparte con mi vello púbico, el cielo tiene cancer pronto morirá, sedúceme como en la matanza de Texas, soy tu hambre de postguerra, cómeme.
Quemaduras de cinturón por amarnos demasiado deprisa
La salvación está en alguna lujuria cerca de ti, borracho.
Alguien que te ame y te agite, que te azote con las yemas de los dedos untadas en carmín, que te desnutra a besos, y sature el dolor branquial de axolote, alguien que restriegue el afán de levitar aplastando cabezas como un Leviatán y ahora somos quemaduras de cinturón de seguridad por habernos amado demasiado deprisa en la lengua de la mantis religiosa.
Y te sentaste en mi coche y apoyando las rodillas en el salpicadero me llamaste por mi nombre artístico, como matizando mi naturaleza de caos y drama, de absenta con champagne, esa naturaleza de la que no supimos salir indemnes, te quitaste la camiseta y me ataste las manos al volante para que no dejara de conducir y todo quedó en viejos amigos que de infancia se masturbaban.
Del amor al BDSM hay un paso
La libertad era un rescate hambriento de pólvora que volaba y se encendía con los rayos del sol.
Ella se tumbó en el sofá mientras yo la contemplaba desde mi silla esquelética, a los pies suyos una manta de terciopelo negro, de repente le dije: no ha llegado aún el anillo, acto seguido deslizó sus dedos sobre la manta agarrándola fuertemente, la subió hasta cubrirse entera, y se desvaneció, desapareciendo al instante, me quedé atónito nunca más volví a saber de ella pero al cabo de unos años descubrí como lo hizo, algunos animales miméticos del camuflage tienen cromatóforos una células con pigmentos que se dilatan o se contraen para imitar el entorno y cambiar de color, ella en cambio dentro de sus células había odio y desamor que se contraían y se expandían y que la hacían invisible a los ojos de cualquiera y yo era un cualquiera.
Ciclos estacionales por correspondencia naval de placer
Puedes infectarte de creencias absurdas y rituales impíos, puedes estremecerte con tanta iconografía sangrante y lágrimas de pegamento, puedes enamorarte de mártires, corsarios y prostitutas, pero no olvides la cacería de malaventura y constricción que me prometiste al amparo del sauce llorón que nos mutilaba, déjate seducir por las pérdidas, las mentes encementadas con las que construimos esta catedral de vicio, el vértice, la llanura y el plantel de ira que brota sobre el cuerpo inerte de nuestra soledad, lloraste pueblos enteros hundidos en laca de uñas, y aún hoy tus lágrimas me recuerdan los ciclos estacionales de los que no supimos sobrevivir.
Suscribirse a:
Entradas
(
Atom
)