martes, 1 de abril de 2014

Paroxismo



Mantén la espalda recta mientras rezas sobre las tripas extraterrestriales de mis líneas de expresión, allí donde el olor a la porosidad de tus huesos, el rock & roll y la cayena me abrazan multiplicándose como tu reflejo en las caras del diamante, lanceolada pérdida de tiempo, súplicas atándose al mástil para huir de las sirenas, vistiendo los cortes de tus muñecas con santas inocentes, cómo dejarse de liturgias cuando tus besos no han alcanzado la fe, sabes que la más sensata manera de dejar que mi barco descanse en el fondo es apagando la luz del faro.

El dolor es una superficie perfecta para patinar... amé y me pusiste la boca del cañón en mi boca, animal, me disparaste como a un animal. .

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