jueves, 30 de junio de 2011

El despertar de mi eutanasia de madrugada



Si, lo soy todo, absolutamente todo, el bien, el mal y tu peor pesadilla, soy el cielo, el infierno, el mar y la montaña, soy todo lo que quieras que sea y de la forma que quieras que sea, soy tu razón y tus sentimientos, la piel de gallina, el techo de tu habitación, soy el crujir de los huesos de tus manos, tus pupilas dilatadas, soy tu ritmo cardíaco, tus lágrimas y tu sonrisa, soy tu ventana abierta, tu suicidio, tus medias rotas, tu gota de sudor, soy tu sufrimiento y tu anhelo, soy los mensajes de tu contestador, soy tus números, tus tribulaciones, soy tus pulmones y tu hígado, soy las falanges de tu mano derecha, soy el patio que nunca tuviste, las orquídeas que no se marchitaron y todo lo que ocultas entre los parpados, tu todo.

Mira chata tu para mi eres el clic antes de acostarme y el no poder abrir los ojos por la mañana por la luz solar, te equivocarías si pensaras que sigo superficial a todo esto, porque respiro por tu olvido y miro al futuro con tu deseo de vuelta, todo está onomatopéicamente perfecto pero las razones siguen fluyendo y este río es un profundo y oscuro oceano escalonado que sigue su curso, te necesito siempre, aunque te entierres en todo lo que quieras en montañas de semillas o eyaculaciones estelares, pero ya sabes que todo lo que he construido es indestructible que no hay mas maneras de hacerte entender que eres libre dentro de mi jaula cerebral.

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