La escarcha de mi garganta



Morfina, morfina inyectándose a colmillo dentro de la escarcha de mi garganta, hielo fiel a la voracidad, dejando que las pieles y las yeguas helaran lo que las luces y los pájaros exóticos llevaban en sus picos.

Balanceos respirándose junto a mi boca, arqueando la espalda, tiritando, llevando terremotos de piel hacia los profundos humedales, allí donde una vez habitaron peces abisales entre toneladas de presión, quebrando los vuelos nocturnos y los rugidos del despecho, drogas naciendo de tu vientre fermentando con los pelos de mi barriga, sensible amnesia acariciándonos, batallas labiales por naufragar, navajas sin piedad, mutilaciones, germen y Kerouac...