No busques lugares comunes



Siguiendo las coronas de flores de las batallas libradas en el patio trasero del mundo, encadenándonos a los ángulos muertos de la luz, un lugar perfecto fabricado a partir del plástico negro, cuero y látex, tan seguro como las rodillas escarificadas de los niños bajo la lluvia, candelabros transplantados iluminando las almas de nuestros héroes.

Latidos ladrantes, mármol y quintas enmiendas, hoy es la luna que quieras que sea. Gracias a ti hoy he formulado el teorema de la superstición de la paloma con mis propios miedos, he confundido una branquia con una semilla voladora de diente de león quizás me ayude a respirar, al fin y al cabo mear encima de la desdicha para bajar el picor y la hinchazón es la única opción, no te equivoques estas navidades pondré muérdago encima de tu silla eléctrica.