Carne, paz y hueso



Mi corazón es como una de esas madrigueras en mitad del bosque resguardando a las alimañas que esperan a que caiga la noche para salir a cazar. Sus mentiras me mantienen a salvo de la realidad, sus garras son igual de indolentes que las lágrimas de María Callas, vulnera mi mente como esos hombres que tapian las lápidas con cemento, ella es cal viva para mis sentidos.