miércoles, 24 de diciembre de 2008

La sololedaz del aire acondicionado sobre todas las entelequias reproducibles de 2008





Este es mi último grandipost de este año un año entre pirañas atúnheladoras de sentimientos, gambusios de metacrilatos, amigos de porexpán, sarcófagos hippie y sobres metidos en sellos y enviados a través de los planetas con un te quiero, esta es mi historia, esta es mi vida, quizás no sea como los otros y sea como los demás, quizás me sienta un pionero entre tomatitos cherry, quizás esté solo o que sea un maldito incomprendido con palabrería barata, quizás sea un manatí imberbe, ciego y perdido en algarrobas marinas, mentiras y dulces, todo lo que necesito lo tengo en la palma de mi mano, en el cajón de tus tacones, en el abanico de tus pestañas al caminar, todo lo que necesito lo tengo en mis ojos, todo lo que quiero lo tengo en mi pantalla, todo lo que amo se llama usted.

2008 el año que de un corazón hicieron una tacita de porcelana entre césped azul morado y rojo, el año en que reproducí en el cantar de una moncheta tus miradas inconexas intercontinentales, el año en que los palillos llamaron a los mondadientes para tomar un vermouth, el año en que todo lo gris se transformo en ignorancia, en que mi vida parsimoniosa, etílica y psicotrópica subyació entre tanto lirio en el parque del laberinto, 2008 un año en que el mundo permaneció aletargado sobre el humo del mar volador de sonrisas.

Solo me queda rogaros, suplicaros y exigiros que paseis una FELIZ NAVIDAD porque siempre habrá tiempo para las camisas de fuerza.

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