miércoles, 21 de julio de 2010

Reflejos imperfectos de la infelicidad mural





Jugar a badminton con los cadáveres, reconocer los demonios de tu exorcizada mirada y a la cuarta esencia de tu piel mis picaduras de mosquitos se harán un bolero. Pero como coño voy a amarte, si estás en un tratado de Manstrich escrito en braile japonés. Charlas astronómicas, cifras lunáticas - cifras astronómicas, charlas lunáticas. Descendió del cielo como una gota de lluvia pero era un paraguas cubierto con papel de plata dentro de un microondas.

Le dije:

— Me gustaría estar sentado contigo, sentado en el borde de una crêpe gigante y esa crêpe a su vez girará balanceándose, y en el cielo habrá una cúpula, pero será de chocolate, y las estrellas serán solo pequeños agujeros en el chocolate que dejarán pasar la luz y yo te estaré dando la mano y tu sonreirás y esa crêpe flotará encima de las aguas como un nenúfar y abajo nadando habrá peces koi que bordearán nuestros pies y yo te diré que tengo miedo de que me muerdan y los esconderé, luego te susurré algo al oído, pero no recordaré exactamente que, y de fondo habrá una gramola que tocará música de los años 20, también habrá ardillas pero serán de plástico, como los pájaros que estarán encima de los árboles y tu piel brillará con la luz de la luna, que será una luna normal, pero estará sostenida por varios cables de hilo dental con olor mentolado y también en el agua habrá ratones pero llevarán trajes de buzo y jugarán a las cartas y las luces irán cambiando, olerá como a gasolinera pero con un toque de amapola y a cada hora una semilla de diente de león pasará delante nuestro para poder pedir un deseo, tendrás las pupilas dilatadísimas y te humedecerás los labios esperando tu redención.

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