De la inocencia al inocente (Primera parte) “DESAMOR”





Mejor que el anterior y el vacío de todo lo anterior, y luego volvimos a encontrarnos y todo era Dra. Perfectividad, efectiva solo fue el primer lapsus espacial, una guerra de todoperdedores por encima de la noche y la corriente alterna de mis tobillos.

Y a santo de qué, continuará por un par de meses mas, mientras, yo, suspendido por ganchos por el gaznate, por el granate de la sangre consumista en orlas integrales y meteoritos de terciopelo de bello púdico de amigas necesitadas de psicólogos y espejismos de felicidad. La naturalidad de su jersey de lana, las ilusiones perras del rosa de sus labios. Las primeras presentaciones de seguros se transformaron en millones de años antes de cristo, su necesidad era la mía, las promesas encontraron su metamorfosis en mis liones de encuentros, y mas de Jean Paul Gaultier y Donna Karan, sus promesas no eran las mías, sino acropolíes destruidos de todo lo que necesitaba, esos suspiros de comportamientos extraños, que estaban perdidos en colgantes de uróboros letales en emponzoñadas emanitas disfrazadas de corazones monoparentales, y no, ya no, este fue nuestro día de los inocentes, de la inocencia al inocente, este fue el gran y esperado día cualquiera.

Me preocupaba por enamorarme y liarla parda, pero el aire saturaba mi aire y todo fue todo lo dramático que esperé que fuese, así… así… un poquito mas arriba, ahí… ahí… adentro… mas adentro… del ambulatorio, de crisis y pesadumbre costumbrista de sexo y gafas de sol rojas, hasta que finalmente mi ruleta rusa me teletransportó al campo abierto y el puterío se transformó en Edith Piafismos y MACBAcelestiales, noches de devoción primaveral en la vergüenza de ir conmigo por la calle y todo por un avión de papel.

De cuando el amar todavía nos unía…