Constelaciones con las astillas de tus huesos





Los vuelos cancelados dejaron desconsolada a la muchacha en el aeropuerto de Dusseldorf y esa soledad de madrugada rompió su espina dorsal para formar constelaciones con las astillas de sus huesos… con el paso de los siglos la chica se dirigió al duty-free y con el dinero que le había sobrado de las pestañas postizas compró el cloroformo verbal esperando así a que la niebla y el jet lag amainara.

Su insondable sufrimiento hizo que agarrara a aquel pobre chico estalactita durmiéndolo entre sus brazos, como si él fuese la correspondencia certificada que nunca llegó, y acurrucados en el ventanal se vieron por primera vez, como dos provincianos de la osa menor, con los aviones despegando de fondo, con los ojos abiertos y cerrados, y ella se dio cuenta que seguía siendo la cirujano que peinaba su barba con el bisturí, delimitando la parcela lunar de su tatuaje, ocultándose entre los piercing, soñando con la gastronomía austral, y siguió creyendo en la aparente dualidad, en la metafísica del matrimonio, en la apología del ángulo de la maravilla y allí fue donde apuntando hacia el resplandor del cuello de su camisa se quedó a vivir en el gatillo de su rifle.

Caperucita ahorcada en la guillotina




Me roí la venda de desgracias que descalabraba mi repentino sueño como si nunca hubiese descubierto la luz eso se debía a que el día y la noche era pienso de perro, sólo era una apreciación errónea de mi, como lo era tu repentina visión del arte, ya lo sabías, en mi apartamento todas las luces son luces de reptiles y a ti no te habían crecido los caninos aún, no podías suplicarme sueños cuando tu buscabas respuestas, cuando aún te perdías como en la primera vez que me conociste, no quieres suicidarte, nunca lo has querido, sólo querías cambiarle el agua a las lagrimas del Frankenstein de tu alma, permaneciendo como siempre, intacto a la libertad y creyendo que esto no era mas que ceros y unos que hacían que tuvieses la mejor textura para ser feliz mientras me hablabas en sueños y moralejas.

Alejado de mi propia sed descubrí la orilla y en ella mi Caperucita ahorcada en la guillotina.

La armonía desnucada de 2010





Y llegó el final de 2910 un año repleto de apartadas referencias al cielo, de errores, de velas e incienso. Y en estos últimos minutos que me quedan condecoro a mi libertad, esa libertad que empezaba a llenar tus labios y se esparcía sobre cada una de tus grietas, sobre el coma de tu piel, esa que tras varios días de intermitencia acababa por encontrar tus palabras en la cúspide de mi pirámide alimenticia, un año de intervalos y minuetos de espigas brotadas en lagrimales, de permisos y rasguños que buscaban la fe en los ojos de mi enemigo, una año repleto de telarañas, crisis y YSL, de este año solo me voy a quedar con una palabra honesta; anhedonia.

Les deseo la mejor muerte que un 31 de Diciembre se pueda desear, os amo, a ti y a ellos.-

FELIZ 2011

Barcelona la puta taconada de cuerpos celestes de San Jorge





Barcelona la puta taconada de cuerpos celestes de San Jorge, con sus impedimentos y rituales libertinos de inconsciencia, la clave de sol ambulante del mar mediterráneo, la lluvia ilegible, la ciudad del yo y del puede ser. La Barcelona que soporta la política de los necios con soberana desfachatez, la que reina la belleza costumbrista del arte de caer en ella, la que descansa en paz en los pies de Colón, de faranduleo modernista y catedrales de barbitúricos, de cultura y heridas prohibidas, la prohibición del cliché, la novena embarcación de mi convicción, mi adicción, mi absenta, mi rebelión…

A ella que rige mis cabezas como una hidra sin cuerpo, como una chica secreta escondida entre los ríos de sus calles sin alma, como una resistencia al dolor de su enjaulada iluminación, la envidia de la luna, de las mareas, de la brisa y de Dios, es mi riesgo, mi infarto de amor, mi libertad, la Barcelona de mi convicción, la espada que reside en mi vientre como las tripas que se esparcen por sus senos, la Barcelona frutal celosa de mi amor por ella y su irreverencia.

Y que el carbono-14 sea nuestro testamento





Huérfano de mi sed… abrí la cortina de terciopelo que cubría tus ojos y sin darme cuenta me vi arañándome con tus uñas, con la misma inocencia con la que peleabas por quedarte virgen, el intercambio amoral de lentillas entre el humo y las bidirecciones de espejos, el ritual de entorpecer, las excusas de la carne cruda, el champagne, las venas engullidas como si fueran tallarines, todo aquel sistema de situaciones métricas, la luna, el sol y tu rebelión.

Apartamos con la misma ira la idea de bondad como apartamos los guisantes de nuestro arroz tres delicias, seguías siendo esa maldita aplicación para iphone de una brújula que funciona por gps y yo en cambio seguía firme a mi brújula solar, esa que para saber donde está el norte necesitas al sol, sin embargo los dos soñábamos ser la brújula imantada guiándonos por impulsos de campos gravitacionales.

La misericordia de la cánula y el cateter de nuestro amor





Del azúcar sintético al amargo decibelio del grito, así fue como el encanto del tungsteno encendió la mecha, sonando de fondo héroes y abrazando el tango de fuego en nuestro baptismo de purpurina, arena de color beige sobre el árbol de navidad, que difícil era ser; tu el catéter y yo la cánula con el cual cosíamos los jerseys de esperanza con los que nos vestíamos en navidad.

Arrastrábamos la memoria colectiva y la razón corporal de los extraños de tu anatomía disidente excarcelada de promesas y sueños, riñas que se estrellan sobre mi capa de ozono con el gran agujero de soledad solar y la lluvia que se RIPea a tu lado, la ciudad apagó el radiador que daba lumbre al contrafuerte de las visiones de bolas de cristal y manos sintéticas.

Soy una victoria andante sobre el tiempo





Perdón por mi naturaleza de perdidas de aventuras, perdón por las noches de followers reconstruidos en marihuana intelectual, soy una victoria andante del tiempo y me rijo por las mareas de comentarios jocos y problemas como los de Tristán. Sobreviví al hielo y al olvido de las victimas de ese teleférico, Madrid fue mi crimen sin acabar, tuve fe pero no en cristo y renací del renacimiento al cual me tenían acostumbrados tus ojos, he cambiado mil trueques en el averno para convertir esta puta habitación en algo parecido al cielo y solo he conseguido cambiar de cabecero.

Me suicido cuando corrijo siderúrgicamente mi corazón de hierro con las hiedras de mi vida y mi medicación. Sigo viviendo, sigo bebiendo de esos manantiales de la vida eterna que se llaman tus ojos y a cada millón de años le pongo un decimal para que les hagas compañía, puedo esperarte detrás de la línea porque tengo fe en el desvarío de tus miradas, en el ungüento de tus palabras, oigo el murmullo debajo de mi cama, escucho sus risas al despertar y mantengo la cabeza muy alta como mártir de esta sociedad.

Exprímeme la sonrisa con tus ojos de perra





Y tú tendida en mi cama y yo tendido en el tendido eléctrico de mi cama:

—Haz que se pierda todo; la sangre del violín, las venas nenúfares del corazón, las olas clandestinas de tu piel de gallina, los arcos iris que hacen de caparazón a la lluvia solar, los ángeles de mármol aniquilados por la madera salvaje del tiempo amazónico, todos tus enjambres de muñecas vestiditas de azul geranio, el ejercito de posibilidades en tierras de vapor, el alma de estallidos de hambre, las donaciones de sangre de zumo de tomate, pierde el sueño recuperado de la hipnosis, las papeletas desestabilizadas de los rincones poligonales, el sufragio de rampas en el paladar, el ático de la jirafa, la virilidad, la virginidad, la impermeabilidad…

—¿Porque?

—Por amor.

Te sonreiría pero tus ojos son como dos exprimidores de naranjas para mi sonrisa. Se alquiló un cuartillo en el oasis de sus costillas, y mientras, probé a tapiar las noches pero por más que quise siempre entraría el Alba.

Exprímeme la sonrisa con tus ojos




Y tú tendida en mi cama y yo tendido en el tendido eléctrico de mi cama:

—Haz que se pierda todo; la sangre del violín, las venas nenúfares del corazón, las olas clandestinas de tu piel de gallina, los arcos iris que hacen de caparazón a la lluvia solar, los ángeles de mármol aniquilados por la madera salvaje del tiempo amazónico, todos tus enjambres de muñecas vestiditas de azul geranio, el ejercito de posibilidades en tierras de vapor, el alma de estallidos de hambre, las donaciones de sangre de zumo de tomate, pierde el sueño recuperado de la hipnosis, las papeletas desestabilizadas de los rincones poligonales, el sufragio de rampas en el paladar, el ático de la jirafa, la virilidad, la virginidad, la impermeabilidad…

—¿porque?

—Por amor.

Te sonreiría pero tus ojos son como dos exprimidores de naranjas para mi sonrisa. Se alquiló un cuartillo en el oasis de sus costillas, y mientras, probé a tapiar las noches pero por más que quise siempre entraría el Alba.

Prostitutas con diabetes y diamantes





Exculpo las cruces sembradas en el campo neuronal de mi garganta con las cuales mezclabas el mojito, y riño contra mí ser de la forma más abrupta y torturadora posible, con brusquedad para que al rozar mi ira con la silicona fortuita de tus senos recriminen los embriones circunsincrustados en mi tripofobia, se hieren como dos agujas revoloteando por el estomago de mariposa y la lengua de oso hormiguero marca el clímax de un orgasmo, porque la esperanza es solo sal de tequila, nada mas que el brillo de los talismanes de los mares del sur y noto tus angelicales latigazos en mi espalda con tu manojo de venas, pues esa es mi realidad, mi realidad mas enfermiza, tus cosquillas de rodillas en el santo sacramento del ovillo y la aguja de la princesa con tacones YSL, de las meriendas en la calva de nuestra abuela de psicosis.

Os odio de la mejor forma posible, follaros al feriante de mis nudos espaciales, al acordeonista de intervagones de tren, a la chica pija del 4B, pero no me dejéis solo en esta habitación pues el Internet acabará con mi especie, con mi especia, el amor y la agonía por la soledad de diabetes y diamantes.

Asísteme, resísteme, insísteme bajo el nivel del mar de tus desiertos de paraguas…